¿Cómo debe quedar el saco de un traje para que quede a la medida?

¿Cómo debe quedar el saco de un traje para que quede a la medida?

Uno de los errores más comunes al usar traje es pensar que “si cierra, ya quedó”. La realidad es otra: el saco es la pieza que define si un traje se ve elegante o improvisado.

Un saco bien ajustado no aprieta, no cuelga y no forma arrugas extrañas. A continuación te explicamos cómo debe quedar un saco correctamente entallado, punto por punto.

1. Hombros: el punto más importante del saco

Si los hombros no quedan bien, nada se puede corregir después.

  • La costura del saco debe terminar exactamente donde termina tu hombro natural.
  • No debe colgar hacia abajo (saco grande).
  • No debe estirarse ni formar pliegues (saco chico).

Regla clara:
Si el hombro falla, ese saco no es para ti, aunque todo lo demás “más o menos” quede bien.

2. Pecho y abotonadura: firme pero cómodo

Al abotonar el saco:

  • No deben aparecer arrugas en forma de “X” (signo de que está muy apretado).
  • No debe verse inflado ni con exceso de tela.
  • Debe permitir moverte y respirar con naturalidad.

Sensación correcta:
Ajustado, pero cómodo. Si sientes que tienes que “aguantar el abdomen”, el saco está chico.

3. Largo del saco: ni corto ni anticuado

El largo correcto del saco equilibra el cuerpo y estiliza la figura.

  • Debe cubrir la parte trasera del pantalón.
  • Con los brazos relajados, el saco debe llegar a la altura de los nudillos.
  • Otra referencia: aproximadamente a la mitad de la palma de la mano.

Importante:
Un saco demasiado corto puede verse moderno de frente, pero al sentarte se nota inmediatamente el error.

4. Largo de mangas: deja ver la camisa

Las mangas del saco deben:

  • Terminar justo donde comienza la muñeca.
  • Permitir que la camisa sobresalga entre 1 y 1.5 cm.

Este pequeño detalle es clave para que el traje se vea elegante y bien pensado.

5. Cuello del saco: limpio y alineado

El cuello del saco debe descansar suavemente sobre el cuello de la camisa:

  • Sin separarse (efecto “cuello flotado”).
  • Sin presionar ni empujar la camisa hacia arriba.

Si se ve un espacio entre el saco y la camisa desde atrás, el ajuste no es correcto.

Resumen rápido: así debe quedar un saco bien entallado

  • Hombros exactos
  • Pecho firme sin arrugas
  • Largo equilibrado
  • Mangas con camisa visible
  • Cuello limpio y alineado

Un buen saco no llama la atención por sí solo, hace que tú te veas mejor.

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